Aquí estás, frente a un exuberante kit que bien podría haber sido un anuncio real, de hecho puedes encontrar este mismo producto en mil páginas de venta online, pero no será esta.
El motivo de esta entrada no es otro que darte un mensaje estas navidades: No seas un esclavo del sistema.
Y suena más fácil decirlo que hacerlo realmente.
Es obvio que, en la sociedad en la que vivimos es practicamente inevitable el consumo. Es cierto que, como consumidores, tenemos que cubrir una serie de necesidades que se ven solventados por el bucle de obtención de bienes y servicios a cambio de dinero.
Este sistema se está desarrollando tanto y tan rápidamente que se ha convertido en una obsesión por comprar y vender. En este sentido, tenemos la publicidad bombardeandonos por todos los rincones posibles para que consumamos más y más. Y no vas a negar que en cada aplicación que entras, una ventana de publicidad aparece. Los medios de comunicación hoy día se han convertido en la vía que las empresas pueden utilizar para llegar a nosotros y decirnos lo que tenemos y debemos comprar.
La mayoría de la publicidad que visualizamos a lo largo del día nos indica que tenemos la posibilidad de comprar algo, y ese algo es algo necesario y útil, aunque lo cierto es que no lo necesitamos en absoluto. Y por eso estás ahora aquí. Aunque la diferencia reside en que en este caso no te estamos engañando para venderte algo, sino intentar evitar que te engañen arrastrándote un poco más a este sistema absurdo y consumista.